martes, 4 de marzo de 2014

PA LANTE, Hay que prevenir...

Pues mi historia comienza un día 17 de enero del 2008, cumpleaños de mi hijo pequeño al que perdí en un accidente de tráfico en el año 2004, tenía 21 años, ese día él y solo él me dijo:

-Mama... coge el teléfono y llama para pedir cita para la mamografía.

Así lo hice, algo me empujaba a ello. En septiembre del año anterior cumplí los 50 años y al mes fui a mi médico de cabecera para alguna cosilla sin importancia, le comenté la edad y me dijo, espera, en unos meses o semanas te llegara carta del servicio de salud para hacerte pruebas dentro de la campaña de mayores de 50 años. 

El día del cumpleaños mi niño me hizo pensar, o yo pensaba en él y lo atraje a mi, fuera como fuera pensé, me enviarán carta a casa o al piso donde vivía antes?, después de morir mi niño nos habíamos cambiado de domicilio. Así empezó todo, llamé, me dieron cita para el mes de febrero a finales, luego a la semana me llamaron para ecografía, ese mismo día ya me dieron cita para biopsia y el 13 de junio ya estaba operada. El tumor no era grande, medía 11mm pero con mucha mala leche y tuvieron que quitar ganglios, no todo el pecho, solo el tumor. 

Los peores momentos, desde saber es cáncer hasta que me operaron, una vez desperté de la anestesia el miedo paso y cogí estoque y capote para torear la enfermedad lo mejor posible. Mi miedo era lógico, lo es, me imagino en todos los casos, pero el mío no era miedo a morir, ni a quedarme sin pelo, mi miedo era si al estar dormida con la anestesia mi niño me pedía "ven mama", claro que aquí dejaba a mi niño mayor, a mi marido, a mi madre, hermanos, familiares, amigos, vamos, dejaba mucho pero ellos sabrían tirar para delante sin mi, yo había intentado dejarlo todo claro, papeleos, seguros, en fin, hacerle el momento mas fácil si algo me ocurría. Por eso digo que miedo a morir no tenía. 

Nada mas despertar lo primero que hice fue decirle a mi madre que se quitara las gafas de sol para mirarle bien los ojos, las llevaba puesta dentro de la habitación y eso no me gustó nada de nada, se las quitó, la miré fijamente, luego a mi marido y a mi hijo, no vi pánico en sus ojos, es mas, no vi ni miedo, solo vi cariño y ganas de ayudarme en lo que quedaba por llegar. Así que desde ese momento empecé a luchar, a decir, tengo hambre, tengo sed, quiero levantarme, vamos, empecé a dar mucha lata y ellos mucho cariño y aguantándome sin replicar. 

Vinieron las sesiones de quimioterapia, las de radioterapia, las visita al oncólogo, las pruebas de controles, primero muy a menudo luego se fueron alargando en meses y ahora ya solo voy cada 6 meses. No puedo olvidar lo que en la sala de espera una paciente operada de lo mismo me dijo el primer día que fui al cirujano después del diagnostico, ella me dijo, tranquila, estas semanas son las peores, ya veras, luego todo irá mejor y será como revisiones de una gripe. Su cara no la olvido, ella con su pañuelo en la cabeza, su malita cara pero con tanta fuerza y ganas de ayudarme, fue un ejemplo y luego cada vez que me ha tocado a mi estar en salas de espera, he intentado ayudar, siempre dando ánimos y la verdad no he mentido, es verdad, poco a poco la enfermedad es como otra cualquiera de la que tienes vigilancia dos veces al año. El próximo mes de junio hará 6 años de la operación, trabajando estoy desde 9 meses después, ósea, hago vida normal hace casi 5 años, me encuentro muy bien tanto física como psíquicamente y tengo que agradecer a mi familia y amigos los muchos cuidados y atenciones, todo lo que me han aguantado y todos los que se encuentren pasando esas malas primeras semanas solo decirle:

"PA LANTE, AL TORO, SE PUEDE CON ÉL, NO HAY QUE ASUSTARSE DE LA PALABRA CÁNCER, HAY QUE PREVENIR".


6 comentarios:

  1. En esta vida sólo se necesita fuerzas y ganas de vivir, cosas que has demostrado, que veo que es genético porque tengo la gran suerte de conocer a la familia, y no hay nada más bello que seguir luchando cada día por mantener la sonrisa puesta. Un ejemplo a seguir para todas aquellas personas que lo necesitan

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    1. La fuerza si creo que la tengo pero las ganas de vivir en algunos momentos me faltaron pero como bien dices, debe ser genética y la gran familia que tengo, por ellos y con su ayuda seguiremos adelante, un beso amiga.

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  2. Respuestas
    1. Preciosa mi valentía ha sido porque he tenido mucha ayuda cuando la he necesitado y tu eres una de esas personas que siempre he tenido cerca, muchos besos.

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